agosto 23, 2019

Plan de acción para reducir la huella de carbono

Plan de acción para reducir la huella de carbono

La huella de carbono es un indicador ambiental que permite cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero, principales contribuidores al cambio climático. Reducir la huella de carbono representa una medida esencial para la contribución de las organizaciones en cuanto a responsabilidad social y sostenibilidad, en el marco de la lucha global contra el cambio climático.

En este sentido, reducir la huella de carbono responde a los Objetivos de Desarrollo Sostenible promovidos por Naciones Unidas a partir de la Agenda 2030. Concretamente, acometer un plan de reducción de la huella de carbono respondería al Objetivo 7 (aumentar el uso de energía renovable y duplicar la tasa mundial de eficiencia energética), el Objetivo 12 (lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales) y el Objetivo 13 (fortalecer la resiliencia a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales).

¿Qué es un plan de reducción de la huella de carbono?

Un plan de reducción de la huella de carbono surge con el fin de lograr la reducción de emisiones a la atmósfera. El primer paso que una organización debe dar para elaborarlo es el cálculo de la huella de carbono. Esto permitirá determinar las principales actividades que contribuyen a la emisión de gases de efecto invernadero y en qué áreas se debe trabajar para reducirla. De las peculiaridades de cada organización dependerán los resultados de ese primer análisis y también las posibles medidas para reducir la huella de carbono.

Una vez se conocen las actividades que contribuyen a la emisión de gases de efecto invernadero en la organización, llega el momento de diseñar un plan de reducción de la huella de carbono, clasificando las medidas según su complejidad de implementación, coste y potencial. Algunos de los pasos que pueden llevarse a cabo para reducir el impacto, son, por ejemplo, la disminución del uso de combustibles y la implantación de sistemas de gestión ambientan certificados conforme a las normas ISO.

Como la mayoría de emisiones de gases de efecto invernadero provienen de consumos energéticos, de la implementación del plan de acción suelen derivarse ahorros económicos para la organización.

Plan de acción: apoyos para realizarlo

A fin de facilitar que las organizaciones se incorporen a la lucha contra el cambio climático, el Ministerio para la Transición Ecológica ha desarrollado herramientas para calcular la huella de carbono.

También puede servir de apoyo al iniciar el plan de acción acudir a entidades como CeroCO2, una iniciativa de Ecodes lanzada en 2005 con el fin de reducir el impacto provocado en el clima como consecuencia del desarrollo de actividades por parte de entidades y personas. Esta plataforma fue premiada el año pasado como mejor proyecto de reducción de emisiones en los Climate Reality Awards.

CeroCO2 ofrece asistencia en cada una de las etapas de la gestión de la huella de carbono. Para ello, aplican metodologías y normas internacionales reconocidas y estándares de Mercado voluntario de carbono.

Además de calcular y reducir la huella de carbono, también existe la posibilidad de colaborar con proyectos de compensación a través de la aportación voluntaria de una cantidad de dinero proporcional a las toneladas de CO2 emitidas. Este dinero es destinado a proyectos que luchan contra el cambio climático, la pobreza y el desarrollo local.

Como apuntan en la plataforma de CeroCO2, el cambio climático es un problema global, las emisiones de CO2 que se realizan en un punto determinado afectan a todo el planeta. Por ello muchos proyectos de compensación se sitúan en países en vías de desarrollo. Cada persona o entidad puede decidir si destinar el 100% de la compensación en España o en otros países.

Ejemplos de planes de acción para reducir la huella de carbono

La iniciativa CeroCO2 colabora con la Comunidad #PorElClima, nacida para impulsar el cumplimiento de los compromisos del Acuerdo de París sobre cambio climático.

Como empresa comprometida con este desafío ambiental mundial, Coca-Cola forma parte de la Comunidad #PorElClima. “El clima es uno de los pilares de nuestra estrategia de sostenibilidad Avanzamos. En ella, nos planteamos como objetivo reducir nuestras emisiones en un 50% de cara al año 2025, un 35% si hablamos de toda la cadena de valor. También nos comprometemos a utilizar electricidad 100% renovable, un objetivo que ya hemos alcanzado a día de hoy en España. En el periodo 2010-2018 hemos reducido un 44,8% las emisiones de gases de efecto invernadero en todas nuestras operaciones respecto al año 2010”, afirma Carmen Gómez-Acebo, directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola European Partners Iberia.

En el marco de #PorElClima, Coca-Cola impulsa Hostelería #PorElClima. Esta comunidad sectorial, que apoya a los establecimientos en su lucha contra el cambio climático, acaba de lanzar las iniciativas Rambla #PorElClima y El Laurel #PorElClima. Los establecimientos ubicados en esas calles de Barcelona y Logroño (Navarra) están realizando, con el apoyo de Hostelería #PorElClima, planes de acción para reducir su huella de carbono. De ese modo, el compromiso de los hosteleros por clima se extiende a dos de las calles más emblemáticas de España.