junio 11, 2018

Recoger, reciclar y aligerar: alargando la vida del plástico PET

Embotellamiento de Coca-Cola con plástico PET

La recogida y reciclaje de plástico PET ha aumentado significativamente en Europa. Según el último informe presentado por Petcore Europe, las tasas de recolección aumentaron un 7,4% y las de reciclaje un 7,3% en 2016. España se encuentra entre los cinco países europeos que más plástico PET recoge.

El plástico PET (tereftalato de polietileno) es ideal para la industria alimentaria por su transparencia y alta resistencia. Desde que en los años 90 Coca-Cola comenzara a utilizar el PET, se ha avanzado mucho en cuanto a la sostenibilidad de estos envases.

Innovar y concienciar para reciclar y reutilizar

Todos los envases PET de las bebidas de Coca-Cola en España son 100% reciclables y están realizados en un PET de alta calidad: al no utilizarse mezclas de plásticos ni multicapas, ni emplear colores oscuros o botellas opacas, cualquier botella PET de las bebidas de Coca-Cola en España puede ser procesada fácilmente en una planta de tratamiento de plástico PET.

Coca-Cola ha ido reduciendo el peso de todos sus envases PET apoyándose en el ecodiseño. En los últimos años han disminuido el gramaje de las botellas y también los tapones se han aligerado. Para que estas innovaciones fueran posibles, debieron implementarse adaptaciones en las líneas de producción de todas las plantas de Coca-Cola European Partners Iberia, con una inversión total de casi tres millones de euros.

Por otro lado, a fin de desarrollar alternativas sostenibles a los envases tradicionales de plástico PET, Coca-Cola lanzó en 2009 PlantBottle, una botella con un 30% de materiales de origen vegetal provenientes de un subproducto del procesado de la caña de azúcar. Estos envases ya son una realidad en nuestro mercado: las bebidas que Coca-Cola ha lanzado este año en España, Honest y AdeS, utilizan PlantBottle en sus envases.

Además de estas innovaciones, también se trabaja por la sostenibilidad de los envases incluyendo plástico PET reciclado en su composición. Actualmente, las botellas de refrescos están fabricadas con un 23% de rPET y un 15% las botellas de agua. El compromiso de incrementar ese porcentaje destaca en la estrategia de sostenibilidad conjunta de Coca-Cola y Coca Cola European Partners para Europa Occidental, Avanzamos: dentro del pilar Envases, este plan contempla que, de cara al 2025, al menos el 50% del material utilizado para los envases PET provenga de plástico reciclado.

Se trabaja además para promover la concienciación social respecto al reciclaje y para que cada vez haya más material con calidad para ser reciclado. En esta línea se encuentran iniciativas como Mares Circulares, una campaña de limpieza de costas y fondos marinos presentada en mayo, que se desarrollará a lo largo de los próximos meses.

Reciclaje del plástico PET, envasado y distribución

Con Mares Circulares y otras acciones, como la organización y promoción de eventos “con buen ambiente”, Coca-Cola y Coca Cola European Partners buscan concienciar a la población sobre la importancia de reciclar, de no dejar envases en entornos naturales y de gestionar bien los residuos. Depositar las botellas PET en los contenedores amarillos es un gesto que hace posible que la rueda del reciclaje siga girando.

Cuando los residuos llegan a las plantas de reciclaje, los envases se clasifican y envían a su respectivo reciclador, donde se convierten en nueva materia prima: los envases de plástico PET se lavan, secan y trituran. A continuación pasan por un proceso de extrusionado hasta convertirse en granza de recuperación, un producto que equivale a los productos plásticos de primera transformación.

Las aplicaciones de los productos resultantes del reciclaje del plástico PET son diversas: bandejas, productos para embalar, material industrial… También nuevas botellas de plástico PET, por supuesto. Pero antes, hay un paso intermedio: las preformas. Son estas preformas, unos pequeños moldes con forma de tubo de ensayo, las que reciben las fábricas de Coca-Cola European Partners y allí se convierten en botellas de PET. Esa transformación se realiza a través de un proceso de calentamiento y soplado de las preformas mediante sopladoras. La introducción de esas máquinas en las fábricas de Coca-Cola European Partners ha permitido reducir la huella de carbono en el transporte, puesto que las botellas no tienen que llegar sopladas a la planta y se necesitan menos camiones para transportarlas.

Tras el soplado, las botellas de PET son examinadas para determinar si cumplen las condiciones requeridas para envasar bebidas. Luego, se etiquetan, llenan y sellan con los tapones. Finalmente, se empaquetan y, de ahí, al mercado. Así es la vida de las botellas de PET en Coca-Cola European Partners Iberia: