junio 1, 2018

La vida de las latas, un envase infinitamente reciclable

Latas de Coca-Cola

Las latas de bebida son uno de los envases con mayor tasa de reciclado del mundo. Según la Asociación de Latas de Bebidas, en España se recicla aproximadamente el 90% de las latas de bebidas que se consumen. Tenemos una de las tasas de reciclaje de latas más altas en Europa.

Coca-Cola comenzó a usar las latas como envases de sus bebidas a mediados del siglo pasado. Rápidamente se popularizaron. Convertidas en un clásico, las latas de bebidas de Coca-Cola han cambiado mucho a lo largo de los años para ser más sostenibles. Gracias a los avances tecnológicos en su fabricación y a la introducción de criterios de ecodiseño, se han ido aligerando para emplear menos materia prima.

En la actualidad, aproximadamente la mitad de las latas de Coca-Cola son de aluminio y la otra mitad de acero. Y si el peso inicial de las de aluminio era de 35,3 gramos, hoy es de solo 12,5 gramos. En el caso de las de acero, es de 26 gramos. En los últimos 30 años, el peso de las latas se ha reducido un 40%.

Por otro lado, el material de fabricación de las latas garantiza su sostenibilidad: el acero y el aluminio son metales que al fundirse recuperan todas sus propiedades y pueden reutilizarse ilimitadamente mediante su reciclado. Por eso, las latas de bebidas de Coca-Cola son 100% reciclables y, además, se fabrican con material reciclado: las latas de aluminio están hechas con un 50% de material reciclado, y las de acero, con un 25%.

Para cerrar el círculo, en la estrategia de sostenibilidad Avanzamos, Coca-Cola y Coca-Cola European Partners se han marcado el objetivo de recoger el 100% del equivalente a todos los envases que ponen en el mercado a 2025. A este objetivo responden iniciativas como Mares Circulares, presentada esta semana en Madrid.

Envasado, distribución y reciclaje de latas

Las latas llegan divididas en dos partes a las plantas de Coca-Cola European Partners: el cuerpo y la tapa, que es el disco que sella la boca del cuerpo y que cuenta con una lengüeta para abrir el envase. En los años 80, la anilla stay-on-tab evitó que la lengüeta se separara de la tapa y así facilitó su reciclado. ¡Toda una revolución!

Los cuerpos de las latas se introducen en las líneas de producción donde se enjuagan, se llenan y se codifican. A través de unos tubos que llevan la bebida a la línea, se llena, uno a uno, cada envase, dejando suficiente espacio en la lata para evitar derramar líquido. Posteriormente, pasan por una palanca mecánica que coloca la tapa y la sella. Al final de la línea de producción, las latas llegan a la fase de empaquetado y de ahí al mercado.

Una vez que las bebidas han sido consumidas, el envase deja de cumplir la función para la que fue creado y se convierte en residuo. En ese momento hay que recuperarlo, a través de los contenedores amarillos, para que se pueda producir el reciclaje de latas. De esta recuperación y reciclado se encarga Ecoembes.

Los contenedores amarillos van a las plantas de selección donde se separan las latas de los otros envases. El primer paso es separar las latas del resto de residuos, para pasar después por un proceso de adecuación que les permite llegar en condiciones idóneas a las acerías y plantas de reciclaje de aluminio.

El acero y aluminio reciclado se puede convertir de nuevo en envases o en cualquier producto metálico. A modo de ejemplo, Ecoembes indica que con 80 latas de bebidas se puede fabricar una llanta de bicicleta y, por supuesto, en nuevas latas listas para rellenar de bebidas en las plantas de Coca-Cola European Partners. Envasado, distribución y reciclaje de latas, así es la vida de las latas de Coca-Cola European Partners: