marzo 7, 2018

Isabela Pérez, nombrada una de las 50 mejores abogadas de España y Portugal por la prestigiosa publicación Iberian Lawyer

Isabela Perez CCEP

Es VP, Legal Iberia & Legal Strategy de Coca-Cola European Partners y, desde el pasado 23 de enero, tal y como se reconocía en un evento que tuvo lugar en el Club Alma de Madrid, es una de las 50 mujeres que lideran el talento femenino en la abogacía. Su nombre ya forma parte de la InspiraLaw Top 50 Women List, con la que la revista Iberian Lawyer premia a las mujeres del sector legal español y portugués.

La trayectoria profesional en el sector jurídico de Isabela Pérez mereció su nominación -por parte de más de 500 compañeros de profesión- para, finalmente, incorporarse a la prestigiosa lista por su gestión, contribuciones y conocimientos técnicos del sector. Entre sus logros más meritorios, el modelo de gobierno corporativo del sistema embotellador en Iberia desde la consolidación de las 8 embotelladores de España y Portugal en una sola compañía hasta la actualidad, en la que la que Coca Cola European Partners Iberia es una parte fundamental del éxito de Coca-Cola European Partners, el mayor embotellador de The Coca-Cola Company en el mundo. El buen gobierno de las compañías y en concreto la forma de tomar decisiones, la trasparencia y el cuidado de los diferentes grupos de interés son sin duda claves para la sostenibilidad de las mismas. Isabela Pérez nos da las claves. 

Los gobiernos corporativos deben adaptarse rápidamente a una sociedad cambiante y volátil

Todas las empresas deben contemplar una serie de normas y procedimientos que regulan cómo se estructuran y funcionan sus órganos de gobierno, teniendo en cuenta el tamaño de la empresa y su accionariado, con el objeto de que las decisiones a tomar sean las mejores y más sostenibles, no solo para hoy sino para el futuro de la compañía. El buen gobierno corporativo establece los roles, funciones y perfiles de los diferentes actores -accionistas, consejeros, ejecutivos- y la forma de relacionarse entre ellos y con los diferentes stakeholders con este objetivo.

Un gobierno corporativo adecuado y transparente es clave para cumplir con la visión y la misión de la empresa; para favorecer el buen funcionamiento de los mercados y su credibilidad; y garantizar a accionistas e inversores que invierten en ella que las decisiones se han adoptado siempre para el mejor interés de la compañía y su sostenibilidad. Su objetivo no puede ser solamente la maximización del beneficio a cualquier precio sino focalizarse en la continuidad de la empresa y en que se mantenga fiel a su visión y misión. Los accionistas e inversores han de sentir en todo momento que su patrimonio está en buenas manos y su inversión bien administrada, con ejecutivos capaces y alineados, un consejo diverso y responsable, y una junta de accionistas informada que interviene en decisiones fundamentales de la compañía.

El tejido empresarial español está mayoritariamente formado por pymes con un modelo de gobierno corporativo propio de la empresa familiar. Pero la globalización y el mercado mundial han empujado cada vez a más empresas en muy poco tiempo, dar el gran salto de la “localidad” a la “globalidad, apostando por adquirir la escala necesaria para ser relevantes en la escena internacional. La transición de empresa local a empresa de ámbito internacional requiere la adopción de decisiones estratégicas de gran calado que deben adoptarse en el marco de un buen gobierno que garantice su acierto, legitimidad y transparencia.

En Coca-Cola European Partners Iberia hemos vivido, en primera persona, la firme apuesta que supone convertir ocho empresas familiares de fuerte implantación local en la primera empresa del sector del alimentación y bebidas en España y Portugal, para posteriormente y tras la integración de los tres mayores embotelladores de Europa Occidental, pasar a ser parte de una corporación europea cotizada en los mercados europeos y americano de valores. Actualmente CCEP Iberia es parte de Coca-Cola European Partners, el mayor embotellador de The Coca-Cola Company en el mundo, con presencia en 13 países europeos y que sirve a más de 300 millones de consumidores. Esto, obviamente, ha sido posible gracias a una clara visión y estrategia de negocio de las familias embotelladoras españolas, unida a clara voluntad de crecer y ser relevantes en la escala internacional exportando una manera de hacer las cosas.

Un buen gobierno corporativo genera confianza

En el informe “2017 Edelman Trust Barometer Global Results” se mencionan datos relevantes sobre cómo la crisis afecta a la credibilidad de las empresas: la confianza en las instituciones (empresas, medios de comunicación y ONGs) desciende tres puntos, la credibilidad de los CEO desciende 12 puntos, más de la mitad de los encuestados cree que las empresas cambian demasiado rápido, y los consumidores centran su confianza en las empresas que tratan bien a los empleados, que ofrecen productos de alta calidad y que escuchan a los clientes.

La transparencia y el buen gobierno corporativo se convierten entonces en imprescindibles para conseguir el desarrollo empresarial y para ganar la confianza de todos los públicos a los que se dirige la empresa: accionistas, sociedad, empleados, posibles inversores, etc.

Para dar mejor respuesta a los requerimientos y normativas establecidos por gobiernos y organismos reguladores, el gobierno corporativo define cómo se separan los roles de gestión y gobierno de la sociedad y como deben adoptarse las decisiones fundamentales de la compañía, favoreciendo la figura del consejero independiente como aquel cuyo único objetivo es el interés de la sociedad y dando directrices sobre la composición de los consejos que deben de ser diversos e incorporar a consejeros que aportan conocimientos sobre áreas como la transformación digital, medio ambiente, cumplimiento normativo, reputación, talento y la cualificación de los consejeros.

Se constituyen comisiones delegadas de consejo para un funcionamiento más efectivo del mismo. Algunas de ellas más centradas en el control, como la de auditoría que vela por la veracidad de la información financiera (situando al frente de la misma a un independiente experto), o la de remuneraciones, que debe velar para que las de los ejecutivos sean adecuadas y conformes con los objetivos de la compañía. Y otras más centradas en la sostenibilidad de la empresa, como las de responsabilidad social corporativa o la de nombramientos.

Se incorporan también programas de ética y políticas de transparencia con los accionistas, trabajadores y la comunidad.

El objetivo final de todo este esfuerzo es que el gobierno corporativo de las empresas del siglo XXI genere valor real para sus accionistas, sus empleados y toda la sociedad.