marzo 23, 2016

INNOVACIÓN, PRODUCTIVIDAD Y COMPROMISO MEDIOAMBIENTAL EN LA FÁBRICA DE BARCELONA DE COCA-COLA IBERIAN PARTNERS



Si algo distingue a la planta de Coca-Cola en Barcelona es la innovación. Se trata de una de las mejores instalaciones de la compañía en todo el mundo en cuanto a avances tecnológicos. Además, cuenta con un premio Bronze Level del Sistema Operational Excellence, como reconocimiento a su mejora continua en los procesos. Ha sido una de las cinco primeras plantas de Coca-Cola certificada en este sistema propio.

También es una planta modelo en seguridad laboral. Ha implantado de forma pionera metodologías de seguridad preventiva, como Leadership through safety. Pionera en tecnología y seguridad, la planta de Barcelona también es especial por otro motivo: la primera piedra de la primera planta de Coca-Cola en España se guarda aquí. La fábrica de Barcelona es la mayor de la península y una de las tres más grandes de Europa. Este año cumple su décimo aniversario. Pero otras instalaciones fabriles la precedieron en Barcelona…

El 25 de noviembre de 1951 se ponía la primera piedra de una fábrica de Coca-Cola en España. Sucedió en la calle Almogàvers del barrio barcelonés de Poble Nou. Por aquel entonces, esta zona era un bullicioso distrito fabril. La producción creció tan rápido que la instalación se quedó pronto pequeña. Apenas 10 años después, se inauguraba una nueva planta en el barrio de la Verneda.

De Barcelona se acabó dando el salto a la comarca del Vallés: primero, Sant Quirze del Vallès; con el nuevo milenio, se abrió la actual planta entre Martorelles y Montornès del Vallès. Junto a la primera piedra, se expone una maqueta de la antigua fábrica de la Verneda y otros tesoros que muestran la evolución de la marca, como los antiguos carteles, que se dibujaban a mano en Barcelona, o “el espejo de ti mismo”, que invitaba a los gestores comerciales y directivos a buscar su reflejo, porque ellos eran la imagen de la compañía. La planta de Coca-Cola Iberian Partners en Barcelona no olvida su pasado mientras mira al futuro.

La planta de Coca-Cola en Barcelona: 11 líneas de envasado

Con una superficie de quinientos mil metros cuadrados, la planta de Barcelona cuenta con 11 líneas de envasado. Su capacidad productiva es abrumadora. En 2014 produjo 135 millones de cajas de refrescos, que equivalen al 68% de la capacidad total de producción de la planta: 200 millones de cajas.

La fábrica se distingue, asimismo, por su versatilidad. Produce todas las referencias de la marca. También se diferencia por la automatización de los procesos. Uno de los lugares más característicos de la planta es su silo automático. Allí solo entran máquinas. Está provisto de diversas puertas de entrada y salida para evitar colapsos en la última fase de la producción: la carga de camiones. Un camión se puede cargar en 8 minutos y pueden salir hasta 350 camiones al día.

Además del silo automático, con capacidad para 64.000 palés, la planta cuenta con dos almacenes estándar y emplea alrededor de 300 personas en producción. Funciona 24 horas al día, siete días a la semana, en tres turnos.

También es una fábrica volcada en las visitas. Aquí se construyó la primera pasarela para facilitar que los visitantes recorrieran la planta por encima de las líneas de producción. Tiene más de 300 metros, que sobrevuelan la zona de producción, y permite comprobar cómo funciona el sistema lineal de producción: desde la fabricación de los envases y su traslado por circuitos aéreos a la zona de embotellado, etiquetado y envasado, hasta el final de la línea.

Compromiso con la calidad y el medio ambiente

Además de las líneas de producción, la fábrica cuenta con una laboratorio de calidad, donde se analizan y almacenan muestras de productos de cada línea cada media hora. También consta de una planta propia de tratamiento de aguas, donde mediante el filtrado y un proceso que usa luz ultravioleta se garantiza la pureza del agua que se va a utilizar en la preparación de los productos.

El agua es vital para Coca-Cola y Coca-Cola Iberian Partners se suma la iniciativa global Water Replenish para devolver al entorno cada gota de agua contenida en sus refrescos. En Coca-Cola el compromiso con el medio ambiente es parte de su responsabilidad corporativa. Este compromiso se centra en cuatro pilares para operar a lo largo de toda su cadena de valor y son los relacionados con Agua, Envases, Clima y Agricultura.

En la planta de Barcelona, el compromiso de la compañía con el medio ambiente se refleja en el Conector Biológico Can Fenosa: un corredor que facilita el paso de los animales hasta el río Besòs,  en su paso por la zona del Polígono Industrial de Can Fenosa.

Para construirlo, fue necesario desbrozar el terreno y reforestarlo con árboles y arbustos locales. También se construyeron instalaciones para favorecer la nidificación del avifauna y el mantenimiento de la humedad del suelo, el desarrollo de vegetación, la colonización de la zona por animales acuáticos y el abastecimiento de agua (abrevaderos) para el resto de la fauna. Asimismo, se preparó un mirador con el fin de fomentar la sensibilización ciudadana y la educación ambiental.

El conector tiene 1.400 metros de largo. Cuenta con dos túneles subterráneos bajo la carretera y diversos humedales artificiales, en los que se hace una monitorización de anfibios, reptiles, censos de aves e inventarios de flores y vegetación para programas de control de fauna silvestre.

El Conector Can Fenosa de la planta de Coca-Cola Iberian Parners en Barcelona ha sido considerado Environmental World Best Practice. Pero el mejor reconocimiento para la compañía es comprobar cómo se aúnan, allí, sus requerimientos productivos con la innovación, una gestión de calidad y el compromiso medioambiental de Coca-Cola.