marzo 20, 2017

CABANILLAS DEL CAMPO, CRECIENDO CON SU BIBLIOTECA

cabanillas del campo

Cabanillas del Campo crece rápido, hace unos años tuvo el índice de natalidad más alto de todo el país. Pero no olvida su historia y cultura. Para velar por ella, está su Biblioteca. Inaugurada en el año 2000, ha ido creciendo con el pueblo y, hoy en día, la mitad de los habitantes del municipio ya son usuarios. Ahora acaba de obtener el Premio María Moliner, concedido por el Ministerio de Cultura con la colaboración de la Fundación Coca-Cola, como parte de su compromiso con el fomento de la cultura local.

Hablamos con la bibliotecaria, Pilar de Isidro, sobre la trayectoria de la Biblioteca y el Premio, que han logrado por el proyecto de animación a la lectura La biblioteca, ante tod@s.

¿Cómo es la Biblioteca de Cabanillas del Campo?
Lo más destacable de nuestra Biblioteca es que es un espacio social polivalente enfocado sobre todo a la animación a la lectura. Es un punto de encuentro, el ágora cultural del municipio.
En el año 2000, inauguramos la Casa de Cultura y allí me encontré con una sala llena de sillas, mesas y estanterías, pero vacías, porque nunca antes había habido una biblioteca en Cabanillas. Poco a poco fuimos llenando las estanterías y también fueron creciendo los usuarios de manera exponencial. Fue una experiencia dura pero muy bonita. Y hemos ido creciendo a la par que el municipio, que en pocos años se ha convertido en uno de los puntos estratégicos del Corredor del Henares.

¿Qué supone la Biblioteca para el municipio?
Para los usuarios supone un centro de información, un centro social, un centro de ocio cultural enfocado a la lectura, un lugar donde compartir experiencias y un lugar para el aprendizaje, porque aquí también se imparten también cursos. Es un centro de recursos.

¿Cuántos usuarios tenéis?
Ahora mismo, tenemos inscritos en la Biblioteca cerca de 5.000 usuarios. Esto supone la mitad de la población del municipio. Hay un gran volumen de niños y jóvenes, hay familias jóvenes enteras y, en menor medida, ancianos.

¿Qué destaca de vuestra trayectoria?
El traslado en el año 2015 fue todo un acierto, porque el edificio en el que nos encontramos ahora es muy versátil, está a pie de calle y tiene una zona ajardinada que nos permite hacer actividades en el exterior. También quiero destacar la buena conexión que hay entre la Biblioteca y las distintas entidades, asociaciones, centros educativos, servicios municipales… que nos permite organizar conjuntamente muchas actividades.

¿Cómo reaccionó el municipio a la concesión del Premio María Moliner?
Para los que trabajamos en la biblioteca y nuestros responsables del Ayuntamiento fue una sorpresa muy grata y más teniendo en cuenta que nunca habíamos presentado candidatura al Premio de manera independiente. A nivel del municipio hemos recibido la enhorabuena de todos los colectivos, de los usuarios… Los medios de comunicación nos han atendido muy bien, hemos estado en prensa, en radio, en la televisión local y regional…

Llevar la lectura a todos los colectivos, entidades y personas

¿Cómo nació la idea del proyecto premiado? ¿En qué consiste? 
Es un proyecto que intenta llevar la lectura a todos los colectivos, entidades y personas, intentamos llegar a cualquier rincón de nuestro municipio. Para ello, lo primero que hicimos fue ver qué necesidades tenía el municipio en lo que a la lectura se refiere y enseguida empezamos a trabajar con los colectivos que nos podían ayudar. Pensamos en actividades que tuvieran como eje fundamental la lectura con el objetivo de implicar a los distintos colectivos, por ejemplo, la biblioteca con los jóvenes, los inmigrantes, la igualdad de género… Porque un proyecto tiene que llegar tanto a los usuarios reales como a los potenciales y ahí englobamos a toda la población, todos tienen derecho a disfrutar de la lectura.

¿Qué actividades de fomento a la lectura promovéis?
Entre las actividades existen unas que hemos puesto en marcha muy recientemente y otras que realizamos hace muchos años como los clubs de lectura, en lengua castellana, inglés y francés. Otra de las más antiguas es el maratón de los cuentos, que se realiza todos los años en el mes de junio. El año pasado, como novedad, hicimos en paralelo un maratón de ilustración en colaboración con la escuela municipal de arte. Sus alumnos fueron ilustrando los cuentos con distintas técnicas y luego hicimos una exposición.

Una actividad que ha tenido bastante proyección mediática ha sido el andariego, que pusimos en marcha después del verano. Es una actividad que pretende recuperar la memoria histórica de la localidad y promocionar la narración oral, dando un paseo por el municipio y parando en lugares emblemáticos que ya no están en funcionamiento, como el lavadero, el antiguo cine o la panadería, que cerraron hace tiempo. En cada uno de esos puntos había una persona del municipio y que contaba lo qué se hacia allí, las costumbres, la historia, los chascarrillos… Y luego había un narrador que contaba un cuento de una temática relacionada con ese lugar.

A ese paseo vino gente de todas las edades. Aglutinamos a todas las generaciones y todos quedaron encantados, los mayores porque se identificaban y los niños porque desconocían esa rutina de antaño. Y encima tuvimos la suerte de contar como coordinador con el escritor Pep Bruno, que vive en Cabanillas y se compromete mucho con la biblioteca.
Tenemos la pretensión de hacer el andariego dos veces al año, procurando siempre que haya una vinculación histórica. En el próximo, queremos resaltar la importancia del arroyo en la historia de Cabanillas, que en el año 61 se desbordó y hubo una gran inundacicón.

También tenemos mucha vinculación con el centro de la mujer de Cabanillas y procuramos trabajar codo con codo para lograr que la igualdad esté en todos los planos de nuestro municipio. El año pasado, aprovechando el día de la mujer, impartimos una conferencia bajo el lema “Las palabras que nos unen” en la que hicimos un recorrido por la labor de muchas autoras y las dificultades que tuvieron para sobrevivir como escritoras. Fue una actividad que yo creo que caló bastante.

Aparte de esas actividades esporádicas, la mayoría tienen una continuidad, como los clubs de lectura, porque es lo que realmente cala, es lluvia fina.

¿Qué respuesta está obteniendo el proyecto?
Muy buena en el sentido de que de las actividades que planificamos tienen bastante afluencia de gente, las que necesitan inscripción previa se nos desbordan, tenemos listas de espera… No nos podemos quejar, porque tenemos mucha aceptación.

Apoyo a la cultura en tiempo de crisis

¿Cómo beneficia el Premio a la comunidad?
En dos sentidos. Es un reconocimiento profesional y para el municipio. Que un pueblo sea reconocido a nivel nacional por su biblioteca dice mucho de la cultura de ese municipio. Además, a nivel práctico, hemos de ser honestos, el lote de libros nos viene genial, los títulos que se han seleccionado son buenísimos y es de agradecer al equipo que hace la selección. Los 12.000 euros de premio van a revertir en nuestros usuarios, en nuestros vecinos, y con ellos vamos a seguir apostando y trabajando para que la lectura sea un eje fundamental en la vida de nuestro municipio.

Coca-Cola busca promover la cultura local prestando apoyo a iniciativas como este Premio, ¿qué opinas de su implicación?
Me parece una iniciativa muy buena, dice mucho de las empresas que apoyen la cultura, sobre todo en estos momentos de crisis en que parece que queda relegada. El empeño de velar por la cultura de la Fundación Coca-Coca dice mucho a vuestro favor y yo os animo a que sigáis muchos años apostando por ello.